El caso de Picolo, un cruce de ratonero valenciano con dirofilaria
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El caso de Picolo, un cruce de ratonero valenciano con dirofilaria

Dirofilaria

11 Oct El caso de Picolo, un cruce de ratonero valenciano con dirofilaria

Os queremos presentar el caso de Picolo. Es un precioso perrito, cruce de ratonero valenciano, de cuatro kilos de peso. Fue adoptado de la calle en muy malas condiciones: presentaba alopecia generalizada y lesiones con costras por todo el cuerpo. Tras unas primeras pruebas, detectamos que Picolo era positivo en leishmania y dirofilaria.

De la leishmania ya hemos hablado en este blog, pero ¿qué es la dirofilaria? ¿Habéis escuchado hablar del gusano del corazón?

La dirofilaria es un nematodo o gusano que transmiten los mosquitos a través de su picadura en diferentes hospedadores, como pueden ser el perro, el gato o el hurón, entre otros.

Una vez se da la picadura, y el mosquito está dentro del hospedador, migra a través de la sangre hasta llegar a los diferentes órganos, como pulmón y corazón. Los perros pueden desarrollar infecciones patentes a partir de los seis meses, aunque por regla general se detecta entre siete y nueve meses después de la infección.

Síntomas de la dirofilaria

Si un mosquito con la dirofilaria ha picado a nuestra mascota, podremos detectarlo pasado cierto tiempo en determinados síntomas:

  • Tos no productiva y crónica que se acentúa tras el ejercicio.
  • Dificultad para respirar.
  • Intolerancia al ejercicio.
  • Pérdida de peso.
  • Síncope.
  • Puede llegar a provocar hemólisis, disfunción hepática y renal y fallo cardiaco.

La filaria se localiza principalmente en zonas urbanas debido al aumento de temperaturas respecto a las zonas rurales, aguas estancadas o piscinas. Las condiciones climáticas ideales para la supervivencia de la dirofilaria son climas húmedos y cálidos por encima de los 14 grados centígrados.

Prevención contra la dirofilaria

Como en otros muchos problemas de salud, tanto de nuestros animales como en un contexto más general, la mejor solución siempre es la prevención. Para mantener a raya a la dirofilaria es importante que los animales mantengan una buena desparasitación tanto interna como externa durante todo el año, ya que no solo en verano hay mosquitos.

Al menos una vez al año los animales deben pasar por la clínica veterinaria para una revisión que permita detectar potenciales problemas antes de su aparición y síntomas evidentes. Además, ante este caso concreto, conviene evitar salir a pasear en los momentos del día con mayor influencia de los mosquitos: el amanecer y el atardecer; especialmente, en los meses más calurosos del año.

Picolo ya ha pasado por Innova Veterinaria y hemos podido detectar su problema y tratarlo. No dudes en coger cita previa para informarte acerca de cómo prevenir estas enfermedades: te asesoraremos de manera personalizada. ¡Consúltanos!