Pancho: un perro con Síndrome de Cushing | INNOVA VETERINARIA
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Pancho: la historia de un perro con Síndrome de Cushing

Síndrome de Cushing

16 Sep Pancho: la historia de un perro con Síndrome de Cushing

Pancho es un señor perro de 10 años que últimamente parecía demasiado aletargado, síntomas que junto con la edad y el calor del verano parecían normales para sus dueños. Pero este anciano “peludete” empezó a hacer cosas poco habituales en él, como beber y comer en exceso, o incluso comer de la basura o del suelo de la calle. Además, sus propietarios observaron que el cuerpo de Pancho estaba cambiando; el pelo estaba muy seco, en algunas zonas tenía carencia de pelo, y su abdomen se estaba hinchando en forma de “tonel”.

Así que, iniciamos el protocolo diagnóstico con analíticas generales completas, en las que observamos que los valores hepáticos, el colesterol y los triglicéridos estaban aumentados, por lo que, esta alteración era indicativo de un problema endocrino.

Para proseguir con el diagnóstico se le realizó una exploración ecográfica, en la que se observó un serio aumento de las glándulas adrenales con forma irregular, indicativo de Síndrome de Cushing hipofisario.

Para confirmar el diagnóstico necesitábamos una prueba hormonal especifica de laboratorio, la cual confirmó que se trataba de un Síndrome de Cushing.

¿Qué es el síndrome de Cushing?

El Síndrome de Cushing aparece en perros que producen cantidades excesivas de cortisol, una importante hormona que ayuda a regular el metabolismo del cuerpo. El cortisol juega un papel crucial en el metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas, y se libera en el torrente sanguíneo en momentos de estrés para preparar al organismo a una respuesta de lucha o fuga.

El cortisol se produce en las glándulas adrenales, dos pequeñas glándulas, que se encuentran en el abdomen, al lado de cada riñón. Una hormona denominada ACTH controla la producción y liberación de cortisol.

¿Qué signos podemos encontrar en un perro con Cushing?

  • Ingestión de gran cantidad de agua (POLIDIPSIA).
  • Micción frecuente y posible incontinencia (POLIURIA).
  • Apetito voraz (POLIFAGIA).
  • Abdomen en tonel.
  • Adelgazamiento de la piel.
  • Pérdida de pelo o enfermedades cutáneas recurrentes.
  • Debilidad muscular.
  • Aletargamiento.
  • Jadeo excesivo.

¿Qué ocurre si no se trata?

Si no se trata se incrementa el riesgo del animal a desarrollar varias enfermedades que pueden ser graves como:

– La diabetes mellitus.

– Coágulos de sangre en los pulmones.

– Infecciones de riñón.

– Infecciones del tracto urinario.

– Inflamación del páncreas.

¿Tiene curación?

El síndrome de Cushing no es curable, pero se puede controlar con una medicación adecuada, manteniendo una buena calidad de vida para su perro en los años venideros. El fármaco comúnmente utilizado es el trilostano, que reduce rápidamente la producción de cortisol en las glándulas adrenales. No obstante, es necesario hacer controles trimestralmente para regular la medicación y valorar el estado de nuestra mascota.

¿Quieres saber cómo se encuentra Pancho?

Ya lleva 10 días con este tratamiento y sus amos ya han notado con prontitud que los síntomas principales han mejorado, ya no bebe ni orina tanto, su abdomen no está tan hinchado y sobre todo ha dejado la afición de robar basura.

La analítica de revisión tras el inicio de la medicación indica una buena evolución, ahora Pancho tendrá que venir regularmente cada mes y luego cada 3 meses para una buena monitorización.

Todo el equipo Innova Veterinaria quiere dar las gracias a su familia Héctor y Lolin por estar tan pendiente de Pancho y hacer todo lo necesario para que tenga una buena calidad de

Síndrome de Cushing